Sin olvidar que es una película y no un documental, por momentos parece estar viendo un programa de The History Channel pero entretenido y con presupuesto. Tiene momentos muy bien logrados y a ratos alcanza lo que pretende ser, la apocalipsis de un pueblo puro, sin intervención, evolucionado a su suerte.
Es un elemento muy atractivo el hecho de que usen su propio idioma. Y se agradece enormemente que no tenga ningún tipo de narración explicativa. La parte lenta del cerebro la pide, pero finalmente no es necesaria.
Es fuerte, pero dentro de contexto. En definitiva, una gran película que nunca será "popular" por su reducido grupo objetivo.
Insisto con el final, lejos lo más fuerte de la película... Casi lloro... y no es porque hayan maltratado a un gato.

